Barcelona derrotó 3-1 al Sevilla en la séptima jornada de LaLiga, en un partido que cambió de dirección en apenas unos minutos y terminó definido por la contundencia de Raphael Dias Belloli, conocido como Raphinha. El conjunto local golpeó primero a los 19 minutos por medio de Youssouf Fofana, pero la ventaja duró poco: tres minutos después, el atacante brasileño igualó el marcador con asistencia de Andreas Christensen. Tras el 1-1 del descanso, Raphinha volvió a aparecer en los momentos decisivos y completó un triplete que confirmó la remontada azulgrana.

El marcador final reflejó también la diferencia en el desarrollo general del encuentro. Barcelona terminó con 70% de posesión, 24 remates y siete disparos al arco, mientras que Sevilla registró 30% de posesión, siete tiros totales y tres intentos dirigidos a la portería. La presión ofensiva visitante fue constante después del empate y acabó inclinando el partido en el segundo tiempo, cuando el cuadro dirigido por H. Flick encontró los espacios necesarios para transformar su dominio territorial en goles.

Fofana adelanta al Sevilla a los 19’, pero Raphinha responde de inmediato

El primer giro importante llegó a los 19 minutos, cuando Youssouf Fofana puso al Sevilla arriba 1-0 con una definición que aprovechó la asistencia de Félix Correia. El gol modificó el escenario inicial y le permitió al equipo local jugar durante algunos minutos con la ventaja en el marcador, pero Barcelona reaccionó con una rapidez determinante. A los 22’, Raphael Dias Belloli apareció para marcar el 1-1 tras un pase de Andreas Christensen, una respuesta inmediata que evitó que Sevilla pudiera consolidar su impulso.

La igualdad no fue un episodio aislado. Después del empate, Barcelona comenzó a acumular posesiones más largas y a trasladar el juego hacia el campo sevillista. La estadística de pases precisos, con 581 para el equipo visitante frente a 203 del conjunto local, explica la capacidad azulgrana para mantener la pelota y volver a construir ataques después de cada despeje. Sevilla, que terminó con apenas tres remates dentro del área, tuvo dificultades para sostener la iniciativa que había conseguido con el tanto de Fofana.

El 1-1 también tuvo un valor específico porque mantuvo abierto el partido hasta el descanso. Barcelona había generado más volumen ofensivo, con 12 disparos dentro del área y 12 desde fuera, pero todavía no encontraba el segundo gol. Sevilla, por su parte, conservó la posibilidad de competir en la segunda mitad gracias a la intervención de su arquero y a una defensa que resistió varios intentos visitantes. El empate, sin embargo, dejó claro que cualquier nueva desconcentración podía cambiar otra vez el resultado.

En términos individuales, Fofana fue el principal argumento del Sevilla durante el tramo inicial. Su gol y un disparo al arco le permitieron terminar con una calificación de 7.11, la más alta entre los futbolistas locales registrados en la valoración final. Raphinha, en cambio, ya había mostrado desde el empate que sería la amenaza más difícil de controlar. Su primer tanto equilibró el encuentro y preparó el terreno para una actuación decisiva después del entretiempo.

Raphinha marca a los 52’ y completa su triplete a los 69’

El segundo gran punto de quiebre apareció a los 52 minutos. Raphinha volvió a marcar, esta vez con asistencia de Lamine Yamal, para poner al Barcelona por delante 2-1. El gol cambió definitivamente la relación de fuerzas: Sevilla dejó de proteger una ventaja y tuvo que buscar una respuesta, mientras Barcelona pudo administrar el partido desde una posición más favorable. La conexión entre Raphinha y Yamal fue determinante, ya que el joven delantero también volvió a asistir en el tercer tanto visitante.

La sentencia llegó a los 69’. Lamine Yamal entregó nuevamente el pase decisivo y Raphinha completó su triplete para establecer el 3-1. La acción consolidó una secuencia ofensiva visitante que Sevilla ya no pudo revertir. El brasileño terminó con tres goles y tres remates al arco, además de una calificación de 9.63, la más alta de todo el partido. Yamal completó los 90 minutos, aportó dos asistencias y recibió una valoración de 8.6, confirmándose como el socio principal del goleador en la remontada.

La diferencia entre ambos equipos se hizo más evidente después del 2-1. Barcelona finalizó con 24 tiros, cinco de ellos bloqueados y siete a portería, mientras Sevilla solo generó siete remates totales. El cuadro catalán también registró 642 pases frente a 278 del rival, una ventaja que le permitió reducir las opciones de reacción del conjunto andaluz. El Sevilla dispuso de cuatro disparos fuera del área y tres dentro, pero no encontró una segunda anotación que pudiera volver a poner presión sobre el marcador.

Los cambios posteriores acompañaron el intento de ambos equipos por modificar el tramo final. Barcelona dio entrada a Fermín López por Daniel Olmo Carvajal a los 76 minutos, sustituyó a Raphinha por Karim Adeyemi a los 77’ y realizó nuevas modificaciones a los 86’, con Pedri por Marc Bernal y Anthony Gordon por Gabriel Jesus. Sevilla también movió sus piezas después del segundo gol, con los ingresos de Arouna Sangante, Giorgi Kochorashvili y Miguel Sierra, pero la desventaja de dos tantos ya había dejado al equipo local sin margen para cambiar el desenlace.

El encuentro terminó 1-3 sin expulsiones y con una sola tarjeta amarilla, mostrada a Lucien Agoumé del Sevilla a los 80 minutos. Barcelona sostuvo la ventaja hasta el final y cerró una victoria construida sobre la reacción inmediata al gol de Fofana y la eficacia de Raphinha en la segunda mitad. El triunfo mantuvo al conjunto catalán en el primer lugar, con 12 puntos y cuatro victorias en cuatro partidos, mientras Sevilla quedó con siete unidades tras cuatro encuentros.

Índice

Artículos Relacionados