Oscar Cortés rompe el partido al 9′ y adelanta a Huracan
Huracan golpeó primero en el Monumental y cambió desde muy temprano el escenario de un partido que River Plate había comenzado con la intención de controlar la pelota. A los 9 minutos, Oscar Cortés apareció para marcar el 0-1 y darle al conjunto visitante una ventaja que condicionó cada decisión posterior del equipo dirigido por Leonardo Ponzio. El gol llegó después de un inicio en el que River ya había realizado una modificación: Thiago Almada ingresó a los 6 minutos en lugar de Lucas Beltrán. La salida temprana alteró los planes del local y, apenas tres minutos más tarde, Cortés aprovechó su oportunidad para poner a Huracan por delante.
La diferencia no reflejó el dominio territorial de River, que terminó el encuentro con el 75% de la posesión y una circulación mucho más constante. Sin embargo, Huracan defendió su ventaja con un bloque compacto, redujo los espacios en las zonas decisivas y obligó al conjunto local a buscar soluciones mediante centros, remates lejanos y ataques prolongados. River acumuló 20 remates durante el encuentro, pero solo tres fueron entre los tres palos, una señal clara de que la posesión no siempre se transformó en peligro concreto. Huracan, en cambio, consiguió que su primera gran acción ofensiva terminara en gol.
El 0-1 también modificó el ritmo emocional del partido. River quedó obligado a asumir una iniciativa todavía más marcada, mientras Huracan encontró el contexto ideal para replegarse y esperar el momento de acelerar. Máximo Palazzo fue amonestado a los 36 minutos, pero el equipo visitante mantuvo la concentración defensiva y llegó al descanso con la ventaja intacta. El primer gol de Cortés no solo abrió el marcador: estableció la dinámica de un duelo en el que River tendría la pelota y Huracan defendería la eficacia de sus llegadas.
Tomás Galván empata al 65′ tras el empuje de River Plate
River Plate encontró el empate a los 65 minutos, cuando Tomás Galván convirtió el 1-1 después de una asistencia de Ángel Correa. La igualdad fue la consecuencia directa de la presión sostenida del conjunto local, que regresó del descanso decidido a transformar su dominio estadístico en una ventaja real dentro del área. Galván, con una actuación valorada en 7.6, apareció en el momento preciso para devolverle a River la posibilidad de ganar el partido y levantar el impacto del gol recibido en el comienzo.
El empate llegó en una fase en la que River había aumentado la presencia de sus mediocampistas cerca del área rival. Fausto Vera fue uno de los principales responsables de esa insistencia y terminó como el jugador mejor calificado del encuentro, con 8.5. A su alrededor, Correa asumió un papel importante en la construcción ofensiva y registró la asistencia para Galván. El 1-1 confirmó que el equipo local podía imponer condiciones cuando aceleraba la circulación y encontraba conexiones entre sus volantes y los futbolistas ubicados por delante de la línea defensiva visitante.
Durante esos minutos, Huracan tuvo que soportar el tramo de mayor presión de River. El local terminó con 12 remates dentro del área y un registro de goles esperados de 1.62, muy por encima del 0.23 del conjunto visitante. Aun así, la igualdad no significó que Huracan perdiera completamente el control de sus transiciones. Diego Martínez movió el banco con el ingreso de Leonardo Gil a los 75 minutos por Lautaro Mora, mientras Facundo Kalinger ya había entrado a los 62. Esos ajustes buscaron recuperar equilibrio y sostener una salida más limpia. Con el marcador 1-1, el partido parecía inclinarse hacia el equipo que había dominado la posesión, pero Huracan todavía conservaba una vía decisiva: atacar los espacios que River dejaba al adelantar a sus laterales y mediocampistas.
Lucas Blondel marca al 80′ y Huracan recupera la ventaja
El momento decisivo llegó a los 80 minutos. Lucas Blondel convirtió el 1-2 para Huracan con una asistencia de Oscar Cortés y volvió a poner al visitante por delante cuando River Plate parecía tener el control del encuentro. El gol fue especialmente importante por el momento en que apareció: apenas quince minutos después del empate de Tomás Galván, el equipo visitante respondió antes de que el local pudiera consolidar su remontada. Blondel, defensor de Huracan, terminó como la figura ofensiva más determinante de su equipo, con una calificación de 8.2, un gol y un remate al arco.
La acción también confirmó el peso de Cortés en la resolución del partido. El mediocampista había abierto el marcador en el primer tiempo y volvió a participar en el segundo gol, esta vez como asistente. Su intervención directa en los dos tantos le permitió a Huracan convertir una producción ofensiva limitada en una victoria concreta. El conjunto visitante registró siete remates totales, dos de ellos a portería, pero ambos disparos dirigidos entre los tres palos terminaron siendo suficientes para construir el 1-2 definitivo. River, por el contrario, produjo mucho volumen, aunque no logró convertir sus llegadas en una respuesta adicional.
Después del gol de Blondel, Ponzio intentó refrescar el costado izquierdo con el ingreso de Marcos Acuña por Francisco Ortega a los 81 minutos. River continuó buscando el empate hasta el cierre, pero Hernán Galíndez respondió cuando fue exigido y Huracan protegió la diferencia con una defensa concentrada. La última amonestación del partido fue para Gonzalo Montiel en el quinto minuto añadido. Sin otra modificación en el marcador, Huracan sostuvo el 1-2 hasta el final y transformó el golpe de Blondel en el desenlace definitivo: River Plate dominó la pelota, generó más remates y tuvo mayor presencia ofensiva, pero Huracan fue más preciso en los instantes que definieron el resultado.
