Willock y Hall ponen el 2-0 antes del minuto 8
Newcastle construyó la base de su victoria en la quinta jornada de la Premier League con dos golpes casi consecutivos, ambos originados por Harvey Barnes. Apenas al minuto 3, Barnes encontró a Joe Willock y el mediocampista convirtió el 1-0 con el primer remate al arco del conjunto local. La anotación tuvo una consecuencia inmediata: obligó a Hull City a abandonar desde muy temprano la comodidad de su bloque inicial y le permitió al equipo dirigido por Matthias Jaissle jugar con la ventaja a su favor. La presión sobre el visitante aumentó cuatro minutos después. En el 7′, Barnes volvió a intervenir como asistidor y Lewis Hall culminó la acción para establecer el 2-0. Newcastle necesitó solamente dos llegadas precisas para tomar una diferencia que terminaría siendo decisiva. Barnes, con dos asistencias en el arranque, se convirtió en el principal generador de peligro, mientras Willock y Hall transformaron ese dominio temprano en una ventaja concreta. El segundo gol cambió por completo las exigencias del encuentro: Hull City ya no solo debía responder al impacto inicial, sino remontar dos tantos ante un rival que podía administrar la posesión y escoger con mayor cuidado sus avances. Newcastle cerró el partido con el 56% de la pelota y 448 pases acertados de 505 intentados, cifras que reflejan la capacidad que tuvo para controlar varios pasajes después de su extraordinaria apertura. Hull City, por su parte, comenzaría a producir un volumen ofensivo superior, pero sus 21 disparos totales no alteraron el daño que habían causado esos primeros siete minutos. La eficacia fue la diferencia central del tramo: el cuadro local acabó con 12 remates, cinco de ellos al arco, y convirtió dos; el visitante necesitó más intentos para encontrar una respuesta. La conexión Barnes-Willock y Barnes-Hall no solo rompió el equilibrio, sino que fijó el marcador que Newcastle defendería durante el resto de la tarde.
Wissa falla el penal al 45+2′ y mantiene vivo a Hull City
La oportunidad de dejar prácticamente resuelto el encuentro llegó para Newcastle en el 45+2′, cuando Yoane Wissa dispuso de un penal con el marcador 2-0. El delantero no consiguió convertirlo, y esa ejecución fallida impidió que el equipo local se marchara al descanso con una diferencia de tres goles. El episodio representó un giro relevante porque Newcastle había castigado con enorme precisión en sus dos primeras acciones decisivas, pero no pudo repetir esa contundencia desde el punto penal. Konstantinos Tzolakis, amonestado en el mismo minuto, permaneció como una figura importante para Hull City, que alcanzó el entretiempo todavía con posibilidades reales de regresar al partido. El 2-0 al descanso seguía siendo favorable para Newcastle, aunque ya no ofrecía la tranquilidad que habría supuesto un tercer tanto. La falla de Wissa también modificó el peso de cada ataque posterior del visitante: con una sola anotación, Hull City podía convertir el cierre en una disputa abierta; con tres goles de desventaja, su margen habría sido considerablemente menor. La secuencia se produjo en un periodo cargado de tensión disciplinaria. Matt Crooks había recibido una tarjeta amarilla al 29′, Mohamed Belloumi al 39′ y Jacob Murphy fue amonestado al 45+3′, inmediatamente después del penal desperdiciado. Sin embargo, ninguna de esas acciones cambió tanto el horizonte del partido como la ocasión perdida por Newcastle. Tzolakis terminó con tres atajadas y una calificación de 7.09, mientras Wissa se quedó sin el gol que habría ampliado la diferencia antes del descanso. Hull City salió a la segunda mitad con el marcador todavía a su alcance y elevó la presión sobre el área local: terminó con 12 disparos desde dentro del área, nueve desde fuera, siete tiros de esquina y 11 remates bloqueados. Newcastle conservaba el control del resultado, pero el penal fallado dejó abierta la puerta para que ese creciente volumen ofensivo tuviera consecuencias y transformara una ventaja aparentemente cómoda en un final mucho más exigente.
Cho descuenta al 67′ y obliga a Newcastle a resistir
Mohamed Ali Cho convirtió al 67′ el gol que cambió definitivamente el desarrollo del segundo tiempo y redujo la ventaja de Newcastle a 2-1. Mohamed Belloumi aportó la asistencia, culminando una acción que premió la insistencia ofensiva de Hull City y trasladó toda la presión del marcador al conjunto local. Cho necesitó 27 minutos de participación para dejar su huella, registró un remate al arco y recibió una calificación de 7.52, la más alta entre los jugadores visitantes incluidos en las valoraciones. Su definición dio sentido al elevado número de intentos de Hull City, que finalizó con 21 disparos, nueve más que Newcastle, aunque únicamente cuatro fueron dirigidos a portería. Belloumi también resultó determinante: además de la asistencia, produjo dos tiros al arco antes de abandonar el campo al 83′. El descuento tuvo una consecuencia inmediata y evidente. Newcastle ya no podía limitarse a manejar la posesión, pues cada balón bloqueado, tiro de esquina o segunda jugada del rival podía borrar en una sola acción la ventaja conseguida por Willock y Hall. Hull City acumuló siete córners frente a cuatro del local y obligó a la defensa de Jaissle a proteger un resultado que había parecido bajo control tras el comienzo fulminante. L. Horníček respondió con tres atajadas y sostuvo el 2-1, mientras Sven Botman, Malick Thiaw y Lewis Miley completaron los 90 minutos en una retaguardia sometida a un volumen creciente de ataques. Los 11 tiros bloqueados de Hull City muestran cuánto insistió el visitante y, al mismo tiempo, cuántas veces encontró cuerpos de Newcastle cerrando los caminos hacia el arco. A pesar del empuje final, no llegó el empate. Newcastle conservó la diferencia mínima hasta el silbatazo de Tony Harrington y confirmó el triunfo por 2-1. El gol de Cho convirtió la última parte en una resistencia obligada, pero no alcanzó para neutralizar el impacto de los dos tantos locales anotados antes del minuto 8.
