Rojo vio amarilla al 4′ y el 0-0 resistió

La noche de Huracán vs Racing Club empezó con tensión inmediata: Marcos Rojo fue amonestado a los 4 minutos y ese primer golpe disciplinario marcó el tono de un cruce áspero, intenso y con mucho peso en la Liga Profesional Argentina. El 0-0 del descanso no reflejó falta de acción, sino una primera parte de pulseo táctico entre el 4-2-3-1 de Diego Martínez y el 4-1-3-2 de J. Vojvoda. Racing Club administró más la pelota, cerró el partido con 60% de posesión, 487 pases totales y 388 precisos, pero Huracán fue construyendo una respuesta más vertical, especialmente cuando encontró espacios para atacar el área. El Globo terminó con 21 remates, 16 de ellos dentro del área, una señal clara de que su plan no dependió de tener el balón durante largos tramos, sino de llegar con profundidad y presencia. La Academia, por su parte, también generó peligro real: sus 9 tiros al arco obligaron a H. Galíndez a sostener al equipo en momentos sensibles. Sin goles antes del entretiempo, el partido quedó abierto para una segunda mitad de mayor vértigo, con Huracán preparado para castigar cada pérdida y Racing Club intentando imponer volumen, circulación y presencia ofensiva en una fecha clave del Clausura.

Caicedo marcó al 78′ tras asistencia de Peralta

El gol de Jordy Caicedo al 78′, asistido por Thaiel Peralta, fue la acción que terminó inclinando el resultado: Huracán derrotó 2-1 a Racing Club en un partido que explotó después del descanso. La apertura llegó al 53′, cuando Facundo Waller apareció para poner el 1-0 tras pase de Lucas Blondel, confirmando la influencia de un mediocampista que completó 85 minutos, anotó un gol, registró 2 remates al arco y fue el futbolista mejor calificado del encuentro con 8.2. Racing Club respondió rápido y empató al 59′ por medio de Diego Ulises Ortegoza, uno de sus puntos más altos, también goleador y con calificación de 7.63. Ese 1-1 abrió un tramo decisivo: Racing sostuvo iniciativa y volumen, pero Huracán encontró más claridad en las zonas calientes. La diferencia estuvo en la eficacia y en la lectura de los momentos. Caicedo, con calificación de 7.75 y 2 tiros al arco, transformó una llegada precisa en el 2-1 definitivo, mientras Blondel sumó una asistencia y consolidó su aporte por la banda. Aunque Racing Club terminó con más remates al arco, Huracán produjo más tiros totales, más intentos desde dentro del área y una sensación ofensiva más punzante. En una crónica de resultado Huracán Racing Club, la clave fue evidente: el equipo local sufrió sin la pelota, pero eligió mejor cuándo acelerar y cómo convertir sus ataques en goles.

Galíndez sostuvo el 2-1 y Huracán quedó séptimo

A partir del 2-1, H. Galíndez se convirtió en una pieza determinante para blindar la victoria de Huracán. El arquero completó los 90 minutos con una actuación de 7.96 y 7 atajadas, una cifra que explica por qué Racing Club, pese a sus 9 remates al arco, no logró rescatar un punto. El cierre tuvo fricción y nervio competitivo: Leonel Pérez fue amonestado al 90+2′, y en el 90+3′ también vieron amarilla César Ibáñez y Matko Miljevic, en una recta final cargada de disputa, interrupciones y tensión por el marcador. No hubo expulsados, pero sí un desenlace de alta presión, con faltas repartidas —11 de Huracán y 10 de Racing Club— y una Academia empujando hasta el final. La victoria dejó un impacto directo en la tabla: Huracán quedó en el 7º lugar con 22 puntos, diferencia de gol de +4 y registro de 5 triunfos, 7 empates y 4 derrotas en 16 partidos, dentro de la zona de fase eliminatoria. Racing Club quedó 8º con 21 puntos, diferencia de gol de +2 y campaña de 5 victorias, 6 empates y 5 caídas. Para el Globo, este 2-1 representa un impulso valioso en la novena fecha del Clausura; para la Academia, una derrota ajustada que golpea por el contexto y por la oportunidad perdida ante un rival directo.

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