Palmeiras derrotó 2-1 a Fluminense en las semifinales de la CONMEBOL Libertadores, en un partido definido por la eficacia visitante y un desenlace de máxima tensión. El equipo dirigido por Abel Ferreira encontró dos momentos decisivos para golpear, primero al borde del descanso y después en el tramo final, mientras que el conjunto de Marcão reaccionó en el tiempo añadido, aunque no logró completar la remontada. José Manuel López abrió el marcador a los 45 minutos, Marlon Freitas amplió la ventaja a los 85 y Wesley Natã de Freitas Prado descontó para Fluminense al 90+3.
Desde el inicio, Fluminense se presentó con Fábio en el arco, una línea defensiva integrada por Guga, Thiago Silva, J. Millán y Guilherme Arana, y un mediocampo en el que Nonato y Martinelli asumieron la primera salida. Más adelante, A. Canobbio, PH Ganso y J. Savarino acompañaron a Hulk, elegido como referencia ofensiva. Palmeiras respondió con Carlos Miguel bajo los tres palos, Murilo, G. Gómez y Alexander Barboza en defensa, y un bloque de mediocampistas formado por Agustín Giay, Marlon Freitas, Lucas Evangelista y J. Piquerez. J. Arias y Andreas Pereira se movieron por detrás de J. López, encargado de ocupar la posición más adelantada.
El desarrollo inicial fue intenso y tuvo a los dos equipos buscando instalarse en campo rival sin conceder espacios claros. Fluminense intentó progresar mediante la participación de Ganso y la movilidad de sus hombres de ataque, mientras Palmeiras protegió su estructura y esperó el momento para lanzar a sus jugadores ofensivos. Hulk trató de fijar a los defensores visitantes, Canobbio ofreció recorrido por el costado y Savarino buscó conectarse con la zona central. Del otro lado, Arias y Andreas Pereira se movieron cerca de López, con Piquerez y Giay aportando amplitud en las bandas.
Cuando el primer tiempo parecía encaminarse al descanso sin goles, Palmeiras encontró la acción que cambió el partido. A los 45 minutos, Joaquín Piquerez asistió a José Manuel López, quien apareció para convertir el 1-0. El delantero visitante aprovechó la oportunidad y puso a su equipo en ventaja justo antes del intervalo, obligando a Fluminense a regresar al vestuario con la necesidad de modificar el escenario. En ese mismo minuto, Marcão realizó su primera sustitución: Matheus Martinelli Lima ingresó por Hércules Pereira do Nascimento.
Fluminense volvió al campo con la intención de recuperar terreno y aumentar su presencia en ataque. A los 49 minutos, Alexander Barboza recibió la tarjeta amarilla en Palmeiras, en una etapa en la que el equipo local buscaba acelerar sus avances. Marcão movió nuevamente el banco a los 63, cuando Agustín Canobbio entró por Kevin Serna. Palmeiras también comenzó a introducir cambios para sostener su plan: a los 74 minutos, Andreas Pereira reemplazó a Maurício Magalhães Prado, José Manuel López ingresó por Ramon Sosa y Jhon Arias ocupó el lugar de Felipe Anderson.
El tramo final se abrió con nuevas modificaciones en Fluminense. A los 78 minutos, Paulo Henrique Chagas de Lima entró por Luciano Acosta, y Hulk sustituyó a Rodrigo Castillo para reforzar la ofensiva. El equipo local buscó llevar el juego hacia el área de Carlos Miguel, pero Palmeiras mantuvo su ventaja y esperó una ocasión para sentenciar. A los 84 minutos, Jefferson David Savarino Quintero ingresó por Wesley Natã de Freitas Prado, en un movimiento que precedió por muy poco al segundo golpe visitante. Un minuto después, Felipe Anderson asistió a Marlon Freitas, quien marcó el 2-0 y dejó a Palmeiras con una diferencia que parecía definitiva.
Fluminense no dejó de insistir y consiguió descontar en el tiempo añadido. A los 90+3 minutos, Wesley Natã de Freitas Prado convirtió el 1-2 tras una asistencia de Claudio Rodrigues Gomes, devolviendo la incertidumbre al cierre de la semifinal. El conjunto local buscó una última oportunidad para igualar, pero Palmeiras resistió hasta el pitazo final de Facundo Tello. En los instantes finales también fueron amonestados Agustin Giay y Maurício Magalhães Prado por Palmeiras, además de Gustavo Nonato Santana por Fluminense, antes de que el marcador quedara definitivamente sellado con la victoria visitante.
