Everton derrotó 1-0 a Ipswich en la quinta jornada de la Premier League gracias a un gol de Thierno Barry al minuto 11, asistido por James Tarkowski. La ventaja obtenida en el primer tiempo resistió dos momentos determinantes tras el descanso: la anulación por VAR de un segundo tanto de Barry al 59′ y la expulsión de Abdul Fatawu Issahaku al 67′. Esos episodios cambiaron el margen de error, la distribución de los esfuerzos y las posibilidades de reacción de ambos equipos hasta el silbatazo final de Stuart Attwell.
Barry rompe el 0-0 al 11′ tras la asistencia de Tarkowski
El primer giro decisivo llegó apenas al minuto 11, cuando Thierno Barry convirtió el 1-0 para Everton después de una asistencia de James Tarkowski. La acción alteró de inmediato un partido que todavía estaba entrando en ritmo: el conjunto dirigido por D. Moyes obtuvo una ventaja temprana y trasladó la obligación de arriesgar a Ipswich. Barry, referencia ofensiva del 4-2-3-1 local, aprovechó la intervención de un Tarkowski que no solo participó directamente en el gol, sino que terminó como el jugador mejor calificado del encuentro con 8.28. El delantero, por su parte, recibió una valoración de 7.36 y registró un remate al arco, precisamente el que estableció la diferencia definitiva. El impacto del tanto también estuvo en su oportunidad. Everton pudo administrar el marcador durante casi ochenta minutos, mientras Ipswich tuvo que perseguir el empate sin disponer de espacios ilimitados. La ventaja local se mantuvo intacta al descanso, con el 1-0 como reflejo de la eficacia de Barry en una tarde en la que el equipo produjo mucho más volumen que precisión. Everton completó 21 disparos, 13 desde dentro del área y ocho desde fuera, pero solo dos encontraron portería. Ipswich, pese a finalizar con cuatro remates al arco, no logró superar a Jordan Pickford. El guardameta de Everton respondió con cuatro atajadas y una calificación de 7.69, una contribución indispensable para proteger el efecto inmediato del gol. La conexión entre Tarkowski y Barry terminó siendo la jugada que separó a los dos clubes: uno generó la oportunidad, el otro la convirtió y la defensa sostuvo esa mínima distancia. Ipswich intentó responder, pero llegó al intervalo todavía abajo y con Abdul Fatawu Issahaku condicionado por la tarjeta amarilla recibida al 35′. Everton también tenía amonestado a Vitaliy Mykolenko desde el 42′, aunque esa advertencia no produjo una consecuencia tan profunda. El tanto temprano permitió al local conservar el control del resultado incluso cuando el desarrollo no fue completamente cómodo. Con 52% de posesión y 422 pases precisos, Everton mantuvo una ligera superioridad territorial, pero la verdadera diferencia no estuvo en la circulación ni en la cantidad de ataques: estuvo en la ejecución de Barry al 11′, el único remate que terminó reconocido como gol y la acción que fijó el 1-0 hasta el final.
El VAR frena a Barry al 59′ y la roja a Fatawu cambia el cierre
El segundo gran punto de quiebre se desarrolló en un tramo de ocho minutos y tuvo consecuencias opuestas para cada equipo. Al 59′, Thierno Barry volvió a marcar, pero el VAR anuló el gol de Everton. La decisión impidió que el conjunto local ampliara la diferencia y mantuvo a Ipswich a una sola acción del empate. El 2-0 habría reducido de forma drástica la incertidumbre; en cambio, la anulación devolvió tensión al encuentro y conservó abierto el resultado. Everton debía seguir defendiendo una ventaja mínima ante un rival que ya había colocado cuatro disparos entre los tres postes. Ipswich recibió así una oportunidad inmediata para recomponer su ofensiva y, al 66′, Jack Clarke ingresó en sustitución de Jaden Philogene-Bidace. En ese mismo minuto, Everton reemplazó a Tyler Dibling con Brennan Johnson. Sin embargo, antes de que los ajustes pudieran modificar favorablemente el ataque visitante, llegó el episodio que inclinó otra vez el cierre hacia el equipo de Moyes. Al 67′, Abdul Fatawu Issahaku fue expulsado después de haber sido amonestado en el primer tiempo. Ipswich quedó con diez jugadores cuando todavía necesitaba remontar el 1-0, una desventaja numérica que redujo sus opciones justo después de haber sobrevivido al gol invalidado. G. O’Neil intentó renovar al equipo con los ingresos de Saša Lukić al 73′, Julio Enciso al 74′, y Exequiel Palacios y Emersonn al 81′. Everton respondió enviando a Jack Grealish al campo al 79′ y reforzó el cierre en el tiempo agregado con Kiernan Dewsbury-Hall y Ainsley Maitland-Niles. La expulsión no derivó en una goleada ni eliminó por completo la amenaza de Ipswich, pero sí cambió las condiciones de la persecución. Everton pudo apoyarse en su superioridad numérica, proteger mejor las zonas cercanas a Pickford y consumir los minutos sin verse obligado a transformar su dominio en otro gol. Los ocho disparos bloqueados por el local muestran cuánto trabajo defensivo exigió asegurar la ventaja, mientras las cuatro atajadas de Pickford confirman que el marcador permaneció expuesto hasta el desenlace. Ipswich cometió 12 faltas frente a seis de Everton y terminó con una tarjeta roja, además de la amonestación mostrada a Zian Flemming al 90+2′. Harrison Armstrong recibió la última amarilla para los locales al 90+6′. El silbatazo de Attwell confirmó que la secuencia entre el 59′ y el 67′ había definido el cierre: primero, Everton perdió la posibilidad de tomar dos goles de ventaja; después, Ipswich perdió a Fatawu y tuvo que buscar el empate en inferioridad. Barry no pudo celebrar por segunda vez, pero su definición del minuto 11 siguió teniendo valor total. Con Tarkowski sosteniendo la estructura defensiva y Pickford resolviendo los remates que llegaron a su portería, Everton convirtió aquella ventaja inicial en una victoria por 1-0.
