El VAR confirma el penal y Hugo González abre el 1-0 al 32′
El partido comenzó a inclinarse a favor del Celta Vigo en el minuto 28, cuando el VAR confirmó una pena máxima provocada en una acción protagonizada por Ferran Jutglà. La revisión despejó cualquier duda sobre la jugada y transformó una disputa todavía equilibrada en una oportunidad inmejorable para que el conjunto gallego tomara la iniciativa. Hugo González asumió la responsabilidad desde los once pasos y convirtió el penal al 32′, estableciendo el 1-0 ante Racing Santander.
El tanto tuvo un efecto inmediato sobre el desarrollo del encuentro. Racing Santander había conseguido circular el balón con mayor frecuencia y terminó acumulando un 59% de posesión, pero la ventaja del Celta Vigo cambió el peso emocional de cada posesión. El equipo visitante necesitaba avanzar para encontrar el empate, mientras que los locales podían atacar los espacios con mayor claridad. La intervención del VAR, por lo tanto, no solo confirmó la infracción, sino que también marcó el primer gran quiebre competitivo de la noche.
El Celta aprovechó ese nuevo escenario sin replegarse de manera pasiva. La presencia de Miguel Román e Ilaix Moriba en el centro del campo permitió que el equipo mantuviera continuidad después de ponerse arriba en el marcador, mientras Hugo Álvarez buscaba conectar las acciones ofensivas con el tridente de ataque. Racing Santander respondió con circulación y trató de instalarse en campo rival, pero sus avances no se tradujeron en una ocasión suficientemente clara para igualar. El 1-0 dejó al conjunto visitante obligado a asumir más riesgos y preparó el terreno para el segundo golpe local.
Ilaix Moriba amplía la ventaja al 43′ y Celta se va 2-0 al descanso
Cuando Racing Santander todavía intentaba reordenarse después del penal, el Celta Vigo encontró el segundo tanto al 43′. Ilaix Moriba recibió la asistencia de Miguel Román y finalizó una acción que amplió la diferencia a 2-0 justo antes del descanso. El gol fue especialmente importante por el momento en que llegó: evitó que el cuadro visitante pudiera marcharse al entretiempo con la sensación de seguir completamente dentro del partido y consolidó el dominio psicológico del equipo local.
Miguel Román fue decisivo en esa secuencia al participar directamente en la construcción del tanto. Su capacidad para aparecer entre líneas permitió que el Celta acelerara en el momento indicado, después de un tramo en el que Racing había tenido más presencia con la pelota. La jugada evidenció la diferencia entre controlar la posesión y convertirla en peligro real: Racing Santander acumuló pases, pero el Celta Vigo fue más preciso para aprovechar los momentos que encontró cerca del área.
El 2-0 también alteró las obligaciones del segundo tiempo. Racing Santander debía buscar un gol temprano para evitar que el encuentro se escapara, mientras el Celta podía manejar los tiempos con una ventaja amplia y esperar nuevas oportunidades. La segunda amarilla del partido para Javier Rueda García, registrada en el tiempo añadido de la primera mitad, fue el último episodio antes del descanso, pero no modificó la superioridad que reflejaba el marcador. Al regresar al campo, la presión recaía por completo sobre Racing, que necesitaba transformar su dominio territorial en remates realmente peligrosos.
Sin embargo, el Celta mantuvo la concentración y protegió su ventaja sin renunciar a atacar. La defensa encabezada por S. Cáceres y Yoel Lago sostuvo el resultado, mientras I. Radu respondió cuando fue exigido. Racing Santander llegó a rematar 11 veces, pero solo cinco disparos fueron dirigidos al arco, una cifra insuficiente para poner en peligro el 2-0. El gol de Moriba, por eso, no fue simplemente una ampliación del marcador: fue el momento que dejó al Celta en control de la dirección del encuentro.
Miguel Román y el doblete de Pablo Durán sellan el 5-0
El golpe definitivo llegó al 69′, cuando Miguel Román marcó el tercer gol del Celta Vigo. El mediocampista, que ya había asistido a Ilaix Moriba, completó una actuación sobresaliente con un tanto y una participación constante en la generación ofensiva. Su anotación llevó el marcador a 3-0 y terminó de romper la resistencia de Racing Santander, que ya no pudo sostener el mismo orden para competir por una reacción.
Con la diferencia consolidada, el Celta encontró más espacios y empezó a atacar con una libertad que no había tenido durante los primeros minutos. Pablo Durán Fernández se convirtió entonces en la figura del cierre. El delantero marcó el 4-0 al 78′ con asistencia de Hugo Álvarez, quien volvió a ser determinante en el último pase. La acción confirmó que el equipo local seguía buscando el arco rival pese a tener el partido prácticamente resuelto y castigó cualquier desajuste defensivo del conjunto visitante.
La misma conexión apareció otra vez en el tiempo añadido. En el 90+2′, Pablo Durán volvió a marcar tras otra asistencia de Hugo Álvarez y completó su doblete para establecer el 5-0 definitivo. Los dos goles del atacante llegaron en la última media hora y transformaron una ventaja cómoda en una goleada contundente. El Celta no necesitó una gran cantidad de remates para producir el resultado: terminó con 13 disparos, nueve de ellos al arco, mientras Racing Santander logró cinco tiros entre los tres palos.
La secuencia final mostró la diferencia entre ambos equipos cuando el partido se abrió. Racing Santander realizó cambios ofensivos, con las entradas de André Almeida, Pablo García, Álvaro Mantilla e Iván Martín, pero no encontró la forma de reducir la distancia. El Celta respondió con sus propias modificaciones y conservó la intensidad hasta el último minuto. Con el 5-0 de Pablo Durán, la goleada quedó cerrada después de un tramo final en el que Miguel Román, Hugo Álvarez y el delantero fueron determinantes para convertir el dominio local en una victoria amplia.
