Sancet falla el penalti del Athletic Club al 70′
El momento decisivo del empate entre Athletic Club y Alaves llegó al minuto 70, cuando Oihan Sancet tuvo en sus pies la oportunidad más clara para romper el 0-0. El mediocampista del conjunto local no consiguió convertir el penalti y el marcador permaneció intacto en una tarde en la que el equipo dirigido por E. Terzić había asumido el control de las acciones. La ocasión representó el punto de mayor tensión del partido, porque se produjo después de una actuación ofensiva insistente del Athletic Club y antes de un tramo final en el que los locales continuaron buscando el gol.
La estadística reflejó la superioridad territorial y ofensiva del Athletic Club: terminó con 69% de posesión, 621 pases, 560 pases acertados y 24 remates, frente a los apenas dos disparos de Alaves. El equipo bilbaíno también generó nueve tiros dentro del área y seis remates a portería, pero ninguno terminó en las redes. Sancet, Nico Williams, Iñaki Williams y los centrocampistas locales participaron en una ofensiva que encontró espacios, aunque no la precisión necesaria para transformar el dominio en ventaja.
El penalti fallado se convirtió así en el episodio que mejor resumió la frustración del conjunto local. Athletic Club mantuvo la iniciativa después de esa acción, pero Alaves logró resistir sin conceder un gol. La falta de eficacia en el instante más favorable dejó el resultado abierto hasta el final y permitió que el equipo visitante conservara el empate sin necesidad de encontrar una respuesta ofensiva equivalente. No hubo goles en el primer tiempo ni en el segundo, y el lanzamiento errado de Sancet terminó siendo la ocasión individual más determinante de un encuentro cerrado en el marcador.
Sivera sostiene el 0-0 con seis atajadas
La resistencia de Alaves tuvo un protagonista claro en Antonio Sivera, quien completó los 90 minutos y recibió una calificación de 7.55. El arquero visitante realizó seis atajadas, una cifra que explica por qué el marcador no reflejó la diferencia entre ambos equipos en volumen de juego. Athletic Club registró seis tiros a portería, mientras Alaves no consiguió ninguno, pero Sivera respondió cada vez que el ataque local logró superar la última línea defensiva.
El conjunto dirigido por Quique Sánchez Flores terminó con 31% de posesión, 279 pases y solo dos remates, ambos desviados. Su producción ofensiva fue limitada, con cero tiros dentro del área y apenas dos fuera de ella, pero la estructura defensiva le permitió mantener el arco en cero. Los visitantes también concedieron cinco tiros de esquina y acumularon una presión constante en su propio campo, aunque evitaron recibir una anotación durante los 90 minutos.
El trabajo de Sivera fue especialmente importante porque Athletic Club no se limitó a rematar desde lejos. Los locales intentaron 24 disparos, nueve de ellos dentro del área, y ocho fueron bloqueados por la defensa de Alaves. Aitor Paredes y Aymeric Laporte completaron el partido en la zaga del Athletic, mientras Ruiz de Galarreta sostuvo la circulación en el mediocampo. Sin embargo, la combinación entre los bloqueos defensivos y las intervenciones del arquero visitante impidió que la insistencia local se tradujera en una ventaja.
Alaves no necesitó marcar para salir con un resultado valioso de San Mamés. Su arquero mantuvo la concentración después del penalti fallado por Sancet y volvió a responder en el tramo final, cuando el Athletic Club siguió acumulando presencia ofensiva. El 0-0 quedó protegido por una actuación defensiva eficaz y por la diferencia de seis atajadas contra ninguna del guardameta local, un dato que muestra con claridad quién estuvo sometido a mayor trabajo durante el encuentro.
Los cambios del segundo tiempo tampoco rompen el empate
Con el partido todavía sin goles, ambos entrenadores buscaron modificar el desarrollo mediante sustituciones en la segunda mitad. Athletic Club movió sus piezas a partir del minuto 62, con los ingresos de Mikel Jauregizar e Iñaki Williams por Alex Berenguer y Maroan Sannadi. Más tarde, Robert Navarro Muñoz reemplazó a Peio Canales al 75′, y Yuri Berchiche ingresó por Nico Serrano al 86′. Las modificaciones mantuvieron al equipo local con presencia en campo rival, pero no cambiaron el dato central del partido: el balón siguió cerca del área de Alaves sin encontrar un remate definitivo.
Alaves también renovó su ataque y su mediocampo. Mariano Díaz entró por Toni Martínez al 65′, Abderrahmane Rebbach sustituyó a Youssef Enriquez un minuto después, y al 75′ ingresaron Lucas Boyé y Carlos Protesoni por Angel Pérez Hidalgo y Antonio Blanco. Pablo Ibáñez Lumbreras reemplazó a Carles Aleñá al 85′. Los cambios dieron aire al conjunto visitante para afrontar el tramo final, aunque no produjeron una ocasión clara que obligara a intervenir a Unai Simón.
La diferencia entre la actividad de ambos equipos se mantuvo hasta el cierre. Athletic Club acabó con 15 remates fuera del área, 10 tiros desviados y ocho bloqueados, mientras Alaves solo sumó dos disparos fuera de la portería. Aun con el volumen ofensivo local, la defensa visitante cerró los espacios en los momentos de definición y Sivera terminó imponiéndose en los duelos frente a los rematadores del Athletic. El equipo de Bilbao tampoco recibió una amenaza equivalente: Unai Simón no tuvo que realizar atajadas.
El encuentro terminó 0-0 después de que Athletic Club viera dos tarjetas amarillas, para Iñigo Ruiz de Galarreta al 71′ y Jesús Areso en el 90+3′. Alaves no recibió amonestaciones y consiguió conservar el empate en una jornada en la que soportó 69% de posesión rival y una diferencia de 24-2 en remates. El pitazo final confirmó un partido sin goles, decidido por el penalti fallado de Sancet, las seis atajadas de Sivera y la incapacidad del ataque local para convertir su dominio en una ventaja.
